Uno de los estrenos que más polémica ha levantado en las últimas semanas ha sido Eternals. La última superproducción de Marvel Studios se mantiene a día de hoy como la película peor valorada de la historia de la casa de las ideas (con bastante diferencia) y de forma bastante inmerecida, en mi opinión.
Siendo sincero, entré a ver esta película con bastantes ganas, pero con cierto recelo al mismo tiempo por la avalancha de comentarios negativos que había recibido. Una vez salí de disfrutar la cinta, me di cuenta del porqué de todos estos comentarios. Y es que, si bien el último trabajo de la ganadora del Oscar Chloé Zhao (Nomadland) no está exento de bastantes problemas, me he dado cuenta de que muchas de las reseñas negativas que ha recibido por parte de medios internacionales están estrechamente relacionadas con declaraciones cuestionables de la directora o de su elenco, cuestiones políticas o la propia diversidad del reparto protagonista.
Como decía, este no es el desastre que se está vendiendo, ni muchísimo menos la peor película de Marvel Studios. Nada más lejos de la realidad. En lo personal, esta ha sido la entrega del Universo Cinematográfico de Marvel que más he disfrutado desde Vengadores: Endgame porque, si bien sus errores son muchos, nadie le puede quitar el mérito de haber hecho la cinta más distinta y única de toda la franquicia. El estilo visual de la directora está presente, con una fotografía detallista y contemplativa que nos deja algunas de las estampas más atractivas del cine de superhéroes. Junto a esto, se ha optado por una narración y un ritmo más pausado, con el que prestar más atención a los personajes que nos están presentando, sus problemas y sus motivaciones.
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| La directora Chloé Zhao pone mucha dedicación en traernos postales como esta, tan poco frecuentes en el cine de acción y evasión |
Esto a muchos les puede resultar un problema, ya que el intento de hacer la película más "contemplativa" también la hace más larga y lenta de lo habitual. Es innegable que la cinta es larga, porque su duración de 2 horas y 40 minutos lo reafirma, pero yo destaco que no se me hiciera pesada en ningún momento, pese a la escasez de escenas de acción que tiene para pertenecer al subgénero superheroico.
Sí que es cierto que la película intenta apuntar demasiado alto y que sufre del mito de Ícaro: intenta volar tan alto que, al final, termina por quemarse con el Sol. A lo que me refiero es que la cinta es tremendamente ambiciosa, intenta proponer una estructura narrativa muy diferente a lo que vemos normalmente y hacer una película de acción más centrada en los personajes que en la espectacularidad, pero se termina sintiendo como un envoltorio muy bonito y trabajado que, en cierto modo, está algo hueco. Hay algunos personajes como el de Richard Madden que terminan dejando sensaciones frías (aunque aquí tiene mucho que ver la interpretación distante y sosa del actor), grandes explicaciones para cosas que no las merecen, una sobreexposición constante que se repite una y otra vez sin motivos... y, sobre todo, un guion que es tramposo. Pocas cosas me fastidian más a la hora de ver una película que la necesidad de engañar al espectador como única forma de hacer un giro de guion, pero entrar en detalles sería revelar detalles importantes de la trama.
Aun con todos sus fallos, el resultado general es más positivo que negativo. Quien vaya al cine con una mentalidad abierta y no esperando una película como Los Vengadores, probablemente disfrute de Eternals. Y lo que es seguro, dejará a muchos (como es mi caso) con hambre de saber más acerca del basto universo que se nos presenta y del futuro prometedor que nos augura a los fans del Universo Cinematográfico de Marvel.
★★★★☆



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