WONDER WOMAN 1984

Hace ya 3 años que llegó la primera Wonder Woman, una película que, en lo personal, me pilló por sorpresa, resultando ser una rotunda sorpresa dentro de un sumamente fallido universo de DC y la que, para mí, sigue siendo la mejor entrega de esta franquicia. Ahora, tras varios retrasos, llega su secuela, Wonder Woman 1984, la cual despertaba bastantes incógnitas, al mismo tiempo que dudas sobre si estaría al nivel de su predecesora.

Empecemos hablando claros, Wonder Woman 1984 es un producto claramente inferior a la primera cinta. Si bien la primera Wonder Woman destacaba por su corazón, aquí lo sustituyen por cursilería, y no necesariamente en lo referente a su forzada trama romántica que poco o nada encaja con lo establecido. Además, su excesiva duración de 2 horas y media no está justificada por ningún lado. Pese a tener un espectacular arranque muy poderoso, enseguida cae en la sobrexposición y pasan los minutos sin que realmente ocurra nada, terminando por ser una película a la que se le podría quitar fácilmente una hora.

Sí que podemos romper una lanza a su favor y decir que intenta solventar algunos de los (pocos) aspectos más flojos que tenía la anterior, como los villanos, pero despreocupando otros muchos por el camino. Como digo, los villanos es uno de los puntos que más resintieron al filme de 2017, con un terrible Ares que se sentía completamente anticlimático. Aquí se da el caso contrario, tanto Kristen Wiig como Pedro Pascal podrían ser dos de los puntos más a destacar. Wiig logra ser graciosa y, al mismo tiempo, intimidar cuando es necesario; mientras que Pascal, pese a darnos un sobreactuado Max Lord, no se siente fuera de tono por cómo es el personaje y hace lo que puede con el mediocre guion que se le ha dado. Si bien estos actores levantan mucho la película, sus personajes no terminan de cuajar del todo. La cinta da muchas vueltas para intentar desarrollarlos lo mejor posible, sobre todo a la Barbara Minerva de Wiig, pero se queda a medio gas y termina por ser uno de tantos clichés que tiene la película. En el caso de Pascal, intentan justificar las motivaciones de su Max Lord, pero me resulta un personaje insulso al que no le han dado muchas vueltas. Y como ellos dos, el resto del guion de la cinta.

Además, si el guion y la excesiva duración hacen de esta una película pesada, lo mal rodada que está y los, en muchas ocasiones, lamentables efectos especiales no ayudan en absoluto. Pero bueno, a veces hay escenas de acción que, aunque ninguna llega a ser memorable (como sí era el caso de escenas de la primera película, como la de las trincheras), levantan un poco el espectáculo.

Al final, nos quedamos con una película que, como digo, es entretenida a ratos y pesada a otros. No le llega ni a la suela de los zapatos a su predecesora, pero al menos es inofensiva y para echar una tarde comiendo palomitas tampoco está mal.

Recomendada: sí.

Nota: 6,6/10.


#YoVoyAlCine

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