La historia de una rivalidad que
iba más allá de las carreras, de la competición, de los coches… donde la
verdadera rivalidad se encontraba en la guerra entre el orgullo norteamericano contra
los italianos, representados con la lucha de Ford contra Ferrari.
James Mangold dirige tras Logan
esta cinta basada en hechos reales, con un muy buen Matt Damon y un enorme Christian Bale. La dirección de Mangold es correcta, aunque sigue siendo lo que
se podría llamar “un director de encargo” al servicio de un estudio ya que,
pese a estar bien dirigidas, sus películas no cuentan con una personalidad muy marcada
por la dirección, son mejores o peores en función de la calidad del guion. En
este caso, la historia te atrapa de principio a fin, incluso a personas a las
que les es irrelevante el mundo del motor y las carreras, como es mi caso.
La inmersión de la historia se ve
respaldada también por todos sus apartados técnicos, con una más que destacable
edición y mezcla de sonido, junto con un montaje muy dinámico cargado de adrenalina,
especialmente en el tercer acto que es pura emoción vibrante.
Respecto a las actuaciones, Matt Damon
hace un buen papel e incluso me ha gustado la participación de Jon Bernthal, con
un personaje completamente distante de su ya característico The Punisher,
personaje muy importante en el primer acto pero que, conforme avanza la historia,
comienza a echarse a un lado hasta prácticamente desaparecer de la historia
porque deja de ser necesario, únicamente le utilizan como herramienta para llegar
de un punto “A” a un punto “B”.
El que realmente se come la
pantalla es un Christian Bale que ha hecho que lleguemos a un punto donde uno va
a ir a ver una película suya con la seguridad de que se va a encontrar con una
gran actuación. Cada vez que aparece en pantalla se lleva todo el protagonismo
con su interpretación, la cual hace de un personaje “difícil de tratar” uno con
el que empatizas por completo y que quieres ver triunfar. Su arco me ha
parecido muy interesante, junto con su relación con Damon.
Lamentablemente, lo que para mí hace
que la película no sea mucho más redonda es su final. Para el tono que le estaban
dando, la cinta podría haber terminado omitiendo los últimos 5 minutos y
hubiese quedado mil veces mejor. Entiendo que quisieran mostrar lo que han
mostrado pero, al intentar encajarlo aquí, se me hizo totalmente anticlimático.
Pese a ello, al final del día
seguimos teniendo una película de las que se destacarán de este año, muy
entretenida, disfrutable, emocionante y cargada de adrenalina que no creo que
deje insatisfecho a nadie.
Recomendada: sí.
Nota: 8,4/10.
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