EL REY LEÓN (2019)

Hacer una crítica del remake de El Rey León es casi tan complicado y absurdo a la vez como el hecho de hacer la película en sí, porque poco se puede comentar de diferente en este refrito de Disney.
Y sí, digo refrito porque, una vez más, Disney lo ha vuelto a hacer. Pero esta vez de una forma más exagerada que nunca. El Rey León es una réplica de su tocaya en un 90% aproximadamente. Escenas como El ciclo de la vida están recreadas plano a plano, movimiento a movimiento; mientras que durante el resto de la película nos encontramos con que, ya no solo con que prácticamente casi todas las escenas estén copiadas de la original, sino que las líneas de diálogo también están calcadas literalmente casi todo el tiempo... es la misma película pero con ligeras variaciones. Esto habrá gente que sea lo que va buscando y le encante, mientras que otros (como yo) estamos cansados de que Disney nos venga cada pocos meses a mojar la galleta dos veces, porque esta película ya la hemos visto todos muchas veces, pero hecha en animación 2D en vez de con animación fotorrealista.
Hablando del fotorrealismo, los efectos especiales son espectaculares e impecables, eso no lo puede negar nadie, pero con el desorbitado presupuesto que han tenido para esta producción y viniendo de El libro de la selva con el mismo director esto era algo que se tenía que dar por hecho que iba a suceder. Sin embargo, el fotorrealismo acarrea problemas como la inexpresividad física de los personajes. Algunos personajes como #Scar, que en la película original destacaba por su actitud sarcástica, aquí simplemente es un león más que se mueve como todos los demás, porque así se debería mover un león, mientras que el fotorrealismo no permite una mayor expresividad en los rostros. Y esto mismo sucede también con, por ejemplo, Simba, a quien todo el mundo va a aclamar por lo pequeño y bonito que es, pero se ve en escenas como 'Yo voy a ser el rey león' que en prácticamente en ningún momento lo enfocan de cara para que no quede raro ver a un león cantando. Además contamos con una nueva canción de Beyonce que, para mi, está un poco metida con calzador.
Si os gustó la original y queréis volver a verla pero recreada en acción real, id a verla, porque eso es exactamente lo que es. A mí, personalmente, me parece un vago intento de sacar enormes cantidades de dinero (y así lo van a hacer) sin ningún tipo de originalidad, personalidad ni del corazón y emotividad que la original transmitía.
Recomendada: sí.
Nota: 7/10.

Comentarios